Mis primer sonido
Tener una mente abierta y una conciencia integradora, me ha llevado al paso del tiempo a conocer diferentes terapias que poco a poco he ido incorporando en el trabajo diario.
Así, en un momento dado sentí resonar en mi interior el mundo del sonido, intuía que el momento de una nueva etapa había llegado y en ella el sonido tomaba protagonismo, fue de aquellas cosas inconscientes que sin saber muy bien como las percibes cercanas, pero a pesar de sentir la presencia faltaba materializarlo, el sentimiento creó la necesidad de llenar un espacio de sonido y el sonido se convirtió en la asignatura pendiente.
Un día el recuerdo me llevó al encuentro de un lugar muy especial en Galicia, cerca de la ría de Aldan, recordé que un compañero años antes me habló de ese lugar y de una psicóloga holandesa que impartía allí formación en sonido, también recordaba el nombre del lugar, Punta de Couso, pero no sabía mucho más, sin embargo recordé las palabras de mi amigo: “si alguna vez puedes, tienes que ir aunque sea de visita, el lugar vale la pena…”
Era el año 2006, había sido un año de movimiento intenso, necesitaba vacaciones en un lugar tranquilo y tan especial como parecía ser aquel, podría aprovechar el próximo verano para hacer unas vacaciones a la vez que aprendía una nueva técnica, además recibir alguna terapia también me vendría bien. Pensé que había llegado la hora de la asignatura pendiente, me senté frente al ordenador y escribí: puntadecouso.com






